sábado, 11 de marzo de 2017

La tertulia "Entre Triana y Sevilla" dejó aromas de torería en la peña Galloso


José M. Femenía- Ayer tarde se vivió en la Peña Museo Taurino José Luis Galloso de El Puerto de Santa María uno de los mano a mano más taurinos, bajo el título: "Entre Triana y Sevilla", el maestro trianero Emilio Muñoz y el macareno Eduardo Dávila Miura, en un salón lleno de "no hay billetes", departieron una didáctica, y gran tertulia taurómaca.


Ambos diestros deleitaron de los aficionados asistentes en dicho encuentro verbal. Un mano a mano que acabó siendo una gran terna gracias a la participación del maestro oriundo portuense Galloso. La mesa presidencial estuvo ocupada por los maestros José Luis Galloso, Emilio Muñoz y Dávila Miura, el alcalde de la localidad David de la Encina y el periodista taurino Jerónimo Roldán que actuó como moderador e hizo las veces de cicerón para reconducir la tertulia.

Un sin fin de anécdotas, experiencias propias, anhelos de tauromaquias pasadas y la críticas veladas de la actualidad del planeta de los toros llenó el efímero tiempo que pasamos en la sede de los "gallosistas" deleitándonos con la solera de los maestros. Emilio Muñoz evocaba esas tardes de luces delante del burel, mientras su homónimo pensaba en el futuro más inmediato y el rostro reflejaba la responsabilidad del compromiso isidril en otro nuevo arrebato de grandeza taurina, comprometida con la mítica y legendaria ganadería familiar.


El alcalde dio la bienvenida: "... yo no podía faltar a esta cita. Quiero felicitar a la peña defensora de nuestra fiesta, a los matadores que nos honran con su presencia y nos sentimos muy orgullosos de ellos, a la concurrencia aquí presente. Nosotros estamos trabajando para la confección de un nuevo pliego para mejorar el actual y fomentar el turismo y los toros en El Puerto...".

Tras esas palabras Galloso tomó la palabra:"... cuando somos toreros, somos toreros y la rivalidad siempre existe, pero cuando actuamos fuera de la plaza la amistad es lo que manda y por eso cuando hablé a los toreros de venir a esta tertulia ambos estuvieron encantados...".

El evento repleto de personalidades del mundo del toro y aficionados a la fiesta se inició con la esperada tertulia, y comenzó sin probaturas, muleta por delante y dando el pecho.
Emilio Muñoz: "...para mi es una satisfacción estar en El Puerto, por el cariño que tengo a esta tierra. Ser de Triana te condiciona un poco y te obliga, así que o tiras por cantar o por torear y eso no es real. Entre la tauromaquia de Sevilla y la de Triana existen connotaciones, la sevillana es más pinturera y la trianera más barroca y no quiero ofender a nadie con estas palabras, pero eso es lo que yo pienso..."

La respuesta de Dávila no se hizo esperar: "... para mi lo más importante en el toreo es tener tu propia personalidad, no porque seas de un lugar u otro se torea de una forma, porque si eres de Ronda no siempre vas a torear como Ordóñez, es más los maestros Galloso y Muñoz tienen una gran personalidad y nada más verlos en una foto sabemos quienes son...".

Entre una expectación masiva, los hispalense continuaron dejándonos perlas de su paso por los ruedos de nuestro país. Muñoz: "... No se puede torear sin conocer al toro, al igual que un panadero si no conoce la harina no puede hacer un buen pan, pues el toreo es igual, el motor es el toro y hay que conocerlo. Hoy en día el torero es un reflejo de la sociedad, y yo que me crié debajo de un becerro me doy cuenta que hoy en día ese animal tiene más derechos que un ser humano. Además todo lo taurino no puede solamente repercutir en el bolsillo del aficionado, porque ir pagando o no pagando a los toros condiciona mucho al aficionado. Si no amas al toro, tampoco quieras destruirlo, porque hay muchas formas de ganar dinero, y el empresario debe tener pasión y amor, y si no la tienes es muy difícil ser empresario, y creo que los monopolios nunca son buenos ni en la tauromaquia ni en la vida. Hoy en día la juventud tiene un gran problema en la tauromaquia actual, nosotros antes nos hacíamos en los pueblos y hoy los chavales se tienen que ir a Madrid, sin bagaje ni experiencia que además allí lo que torean son corridas de toros más que novilladas, y en mi época se cogía el oficio en los pueblos..."

Dávila: "...mi recuerdos en El Puerto son muy especiales, es una plaza a la que a todos nos gusta venir, cuando terminaba la temporada de Sevilla siempre le decía a mi apoderado: "me han llamado de El Puerto". Es una plaza especial, un paseíllo con mucho arte, es muy positivo torear aquí. Sin duda el rey de la fiesta es el toro y hay ganaderías que se han perdido cuando esto nunca tenía que haber ocurrido. Creo que la obligación de un empresario es conocer la plaza y la idiosincrasia de la tierra, no es lo mismo ser empresario en Logroño que en San Sebastián o en El Puerto, y creo que se debe apostar por los nuevos empresarios y para eso los Ayuntamientos deben ser valientes. El toreo no es un negocio como otro cualquiera, no nos damos cuenta del valor que tiene ver a un toro embestir, ¿cuánto vale ver a un torero estar a gusto?, esta profesión es pasión..."

Galloso remató la faena: "... en mi época el toro era más pequeño que ahora, pero se movía mucho más, hoy en día el toro está creado para que se toree mejor, con más tecnicismos, pero en mis momentos, se le pegaban dos puyazos de verdad y cuando lo ligabas el corazón latía de una forma que parecía que se iba a salir. No es bueno comparar pero creo que hoy se torea mejor que nunca pero a la vez se ha perdido esa emoción que existía antes en los toros..."