viernes, 3 de marzo de 2017

Un trofeo para Aguado y Toñete en la primera de Olivenza

Olivenza. Novillada. 1ª de feria. Menos de media entrada.

Novillos de la ganadería de El Parralejo.

Pablo Aguado: Ovación y oreja.

Leo Valadez: Silencio (tras aviso) y silencio.

Antonio Catalán "Toñete": Oreja y silencio.

Una tarde con chubascos, fría y muy ventosa. Comenzó el festejo con treinta minutos de retaso por las inclemencias del tiempo. Una novillada muy pareja y sin emplearse en varas. Destacó el 4ª con emoción y aplaudido en el arrastre. Toñete hacía el paseíllo desmonterado tras hacer su presentación en este coso. Pasó Toñete a la enfermería, con un esguince en la cervical tras una fea voltereta del tercero que no le impidió lidiar al sexto.

La localidad extremeña de Olivenza pega el pistoletazo de salida de las ferias de abonos en nuestro país, una novillada daba inicio a este ciclo de cinco festejos. Abría cartel Pablo Aguado que recibió al primero de la tarde veroniqueando. Brindó al público y se llevó al castaño de capa al tercio para lidiar con la mano derecha. Al astado le falta fuerza, aún así metía la cara y el novillero tras dos tandas le daba tiempo. Al natural lo llevaba a media altura y de uno en uno. El animal comenzaba a pararse y faltaba transmisión en la faena. Volvió a la mano derecha con voluntad el diestro. Estocada. -El sevillano Pablo Aguado se colocó de rodillas frente a la puerta de chiqueros para dar una larga cambiada y seguir toreando a la verónica al segundo de su lote. Quites por chicuelinas. Inició el tercio de muleta sin probaturas, con muchas ganas y con la mano derecha.
Toreando bien a este cornúpeto que acudía al cite y quería coger la muleta, sobre todo al natural donde la conjunción de ambos hicieron que la banda musical tocara. Desarmó el animal al de Sevilla, pero eso no aminoró al diestro toreando por bajo con belleza. Retomó la diestra adornándose con este novillo que emocionaba y así, el toreo calaba en los tendidos y tras otra tanda al natural con empaque buscó la suerte suprema. Pinchazo y estocada un pelín delantera, y obtuvo un trofeo.

Inició Valadez su turno con poco lucimiento en el percal con el segundo de la suelta. El astado mostró mucha flaqueza en los dos primeros tercios, fue muy protestado. Brindó al público y a pies juntos a una mano, comenzó a torear pero el del Parralejo estaba muy escaso de fuerzas. Le daba distancia el mejicano, pero el animal también era mal andado. Ligó una tanda por el pitón derecho con calidad. Sonaba la música y bien estuvo al natural, llevando largo y tapando defectos. El novillo volteó al diestro cuando cambió de mano y éste propinó tres circulares sin moverse del piso, y eso llegó al tendido. Tres pinchazos y estocada baja. -El quinto estaba en el piso y Leo Valadez lo toreó a la verónica ganando terreno hacia los medios. Quite por Lopecinas o Zapopinas ejecutando el último de rodillas.Volvió a brindar al público y comenzó rodillas en tierra toreando con la derecha. Se llevó al novillo cerca de los medios, la res no derrochaba mucha fuerza en sus envites, así que el de Méjico acortaba los muletazos, y siempre a media altura, sin obligarlo. Al natural el ejemplar era muy deslucido y perdía las manos, se observaba la falta de casta. Contrariado el joven novillero siguió intentándolo pero era imposible sacar algo. Estocada casi entera, atravesada.

Se presentaba Toñete con un terno marino y oro en Olivenza y saludaba al tercero parando y lanceando a la verónica, con buena media de remate. Brindaba al respetable para comenzar con estatuarios en el tercio, el novillo hizo por él y fue volteado con dureza con una caída muy fea doblándose el cuello. Volvió a la lidia el madrileño para sacar una buena tanda por el pitón diestro. Asentó las zapatillas para tirar de valor. Ligando en su toreo al son del pasodoble. Con el toreo al natural el astado seguía con fijeza y se embebía en la muleta. Se colocó el de la capital entre los pitones de su antagonista tirando de redaños. Estocada contraría  y faena que valía un trofeo. -Toñete recibía al sexto y último de la tarde negro de capa, lanceando a la verónica. Brindó de nuevo al público para situarse junto a tablas y empezar genuflexo. El novillo humillaba, pero se quedaba un poco corto en la embestida. Buscaba las trazas para someter a su enemigo el diestro. Cogió la franela al natural, bajando la mano, el novillo se los tragaba pero faltaba acople. La música sonaba, perdía un paso Toñete. Quietud en su toreo, alternando las manos y voluntarioso muy en la cara del astado que había ido a menos. Estocada baja.