sábado, 25 de marzo de 2017

Un viaje temporal a la Tauromaquia de Cádiz en la Asamblea Taurina de Cádiz

José M. Femenía- De nuevo otro lleno de "no hay billetes" en la sede de la Asamblea Taurina de Cádiz para presenciar la segunda tertulia del "I Ciclo de Conferencias".

Esta vez bajo el título; "Recuerdos de una Plaza Vieja, Cádiz 1.862 - 1.914", y unas diapositivas mostrando fotos de dicha época, se pudo disfrutar de un viaje por la tauromaquia y la historia de la capital gaditana.

La mesa presidencial estuvo constituida por José Grado, presidente de la Asamblea Taurina de Cádiz, Luis Ángel Íñigo de vivaelpuerto.es y Ondaluz que presentó el acto y el ponente Francisco Orgambides, cronista taurino del Diario de Cádiz.

José Grado abrió el acto dando la bienvenida a la concurrencia, acto seguido Luis Ángel presentó al ponente de la segunda conferencia, informando y comentando el extenso currículum de Orgambides. Con una frase muy torera acabó la presentación Luis Ángel: "...maestro, después de este quite, le dejo seguir la lidia...".

Y así fue, tras esas palabras Orgambides agradeció a la Asamblea la invitación y a los presentes que estuviéramos en el acto arropando la iniciativa de la asociación taurina provincial. Lo dicho, inició la histórica disertación Curro (así lo llamamos sus amigos), hipnotizando y dejando absorto al respetable que llenaba la sala. Orgambides se fue con garbo y sin probaturas a los medios, y con la mano izquierda desplegó la franela de la dialéctica, con temple y suaves naturales de oratoria lidió a ese burel del tiempo, viajando a otra época, de aromas añejos de torería.
Describiendo cada rincón de la capital gaditana que asomaba en una pantalla ilustrando imágenes y fotos de una etapa donde brilló la tauromaquia en Cádiz. Curro nos trasladó en una ficticia y mental máquina del tiempo a esa Cádiz anhelada históricamente a la que tantas coplas le dedica el carnaval actual. Una Tacita de Plata llena de matices taurinos, de anécdotas y personajes que se reflejaban en el proyector y al que Orgambides iba dando vida con sus palabras, contando anécdotas y recuerdos evocadores de historiadores, construcciones, plazas de toros y toreros que dejaron su impronta en la tauromaquia gaditana. 

Todos los presentes disfrutamos de esta conferencia, una pena el que no pudo asistir, porque allí se vivió lo ya mencionado; un viaje por el tiempo. Un poco más de una hora que se nos hizo muy corta a todos, creo que nadie se atrevió a pestañear de lo embelesados que estábamos  en la sala. Un servidor comenzó a tomar apuntes, pero esta vez había que oír y estar atentos a la imágenes y a los comentarios de Orgambides que de forma magistral y didáctica superó las expectativas en esta segunda conferencia de la Asamblea Taurina de Cádiz.

Tras la tertulia, se ofreció un aperitivo por los socios de la Asamblea, y como no, se siguió hablando de toros.