sábado, 1 de abril de 2017

El maestro Santi Ortiz cerró el "I Ciclo de Conferencias " de la Asamblea Taurina de Cádiz.

José M. Femenía- Como viene siendo habitual, la sede de la Asamblea Taurina de Cádiz registró otro lleno de "no hay billetes" para la última tertulia del "I Ciclo de Conferencias". En esta ocasión le correspondió el turno al matador de toros y escritor Santi Ortiz. Ponencia bajo el título; "De Belmonte a José Tomás (una evolución en cinco nombres)", donde nos desgranó cinco épocas cumbre de la historia de la tauromaquia. Arropando al maestro en la mesa presidencial estaban José Grado y Pepe Galán que presentó el acto.

Aficionados y gente del toro coparon el salón del local, personalidades como el maestro Luis Parra Jerezano que no se ha perdido ninguna de las tertulias y el torero portuense Alejandro Morilla.

El acto fue abierto por José Grado agradeciendo una vez más la participación de los ponentes y la del público asistente a esta última tertulia de este ciclo 2.017.

Tras las palabras del presidente de la Asamblea tomó la palabra Pepe Galán, aficionado taurino, que se encargó de presentar al maestro Santi Ortiz, leyendo un símil taurino haciendo semblanza al maestro y luego presentando su currículum tanto en los ruedos como fuera de ellos, gracias a sus ocho libros publicados.
Llegó el turno de Santi Ortiz, que tras agradecer la invitación de la Asamblea, y sin más dilaciones tomó al toro por los cuernos y comenzó su ponencia hablando de los cambios sufridos en la tauromaquia desde épocas antiguas hasta el toreo más moderno que vivimos en nuestros tiempos. Se centró en cinco figuras, un repóquer de ases como él mismo definió; Juan Belmonte, Manolete, "El Cordobés", Paco Ojeda y José Tomás. Todos toreros autodidactas. De forma poética y llena de matices literarios, fue Santi Ortiz enlazando de manera cronológica las distintas etapas de dichos matadores de toros a través del tiempo.

Juan Belmonte, el más revolucionario, el que irrumpió de manera más brusca y brutal en la fiesta, con la conocida frase; "o te quitas tú o te quita el toro", pues ni se quitaba el torero, ni lo quitaba el toro. Su aportación fue un toreo con las manos, esto traía una quietud nunca vista antes y también trajo el temple a la fiesta. Con Belmonte el toreo es arte, una quietud invadiendo los terrenos del toro.

Manuel Rodríguez "Manolete", el primer torero moderno, enseña al público que es posible estar bien con el noventa por ciento de los toros, cortándoles las orejas a casi todos. Manolete es el exponente del valor, se coloca en ese sitio que el toro no tiene más remedio que embestir a los engaños. Acuñó la frase; "cuanto menos se mueva uno mejor, el toreo es muñeca y muñeca". Torero hierático y vertical, se termina con los pases, ahora llegan las tandas.

Manuel Benítez "El Cordobés", valor primitivo y feroz, vuelve la fiesta de la emoción, es un torero que no se parece a nadie, un muletero prodigioso pisando unos terrenos insólitos. Apurando al máximo la sensación de riesgo. toreo de simpatía, de una linea natural a ultranza. Cita de largo al toro y codillea a postas para pasarse el burel más cerca que nadie, un hipnotizador de toros.

Paco Ojeda, esclaviza a los toros, domador de retos. Desarrolla el toreo a media distancia para arrimarse como nadie, se apropia de los terrenos del toro. Una personalidad muy importante, siempre asentando las zapatillas en el albero. Ojeda es un eje inmóvil por el que el toro gira y gira pasando por donde él quiere.

José Tomás, toreo de altísimo valor histórico, torero de restauración y creación. Restaura la pureza y el pase al natural y el respeto por el rito, arrasando con la pureza de su toreo. Creador de un toreo de futuro, se coloca en un sitio donde los demás ponen la muleta. Se coloca pues donde los toros hieren, pero también por donde embisten sin tener otra salida. Tomás se deja al toro crudo en el caballo, pero gracias a su persuasión y técnica es capaz de templarlos. La estatua de Galapagar que trata a todos los toros como si fueran buenos.

Tras la conferencia, el matador Santi Ortiz proyectó unas imágenes ilustrativas de los maestros mencionados, a la par que iba describiendo y explicando cada fotograma que aparecía en la pantalla.

Tras la conferencia y por deferencia de los socios y con el patrocinio de Fino La Ina, se pudo degustar un aperitivo y continuar con una distendida tertulia taurina entre los asistentes al evento.