lunes, 10 de abril de 2017

Madrid: con muchas teclas que tocar

José M. Femenía- Madrid. Domingo de Ramos. Tres cuartos largos de plaza.

Toros de la ganadería de Victorino Martín y un sobrero de San Martín.

Iván Fandiño (Espuma de mar y oro): Silencio y pitos

Alberto Aguilar (Azul pavo y oro): Silencio y saludos (tras dos avisos).

"Gómez del Pilar" (Azul y oro), (confirmación de alternativa): División de opiniones y silencio (tras aviso).

Tarde soleada en la capital, una corrida muy desigual de hechuras, algunos toros aplaudidos de salida y uno en el arrastre y otros dos pitados en el arrastre. El 6º devuelto por falta de fuerza. Se desmonteraron "Jarocho" y Víctor Manuel en el cuarto en banderillas. Gómez del Pilar hizo el paseíllo desmonterado. Aguilar entró en la enfermería en el segundo, se corrió turno y lidió en sexto lugar. Se guardó un minuto de silencio por el niño "Adrián" tras fallecer de su enfermedad.

El emotivo minuto de silencio dedicado a ese eterno Niño Torero Adrián nos dejó con un nudo en la garganta en la plaza venteña y la terna estuvo sensibilizada y acordándose de ese angelito brindaron al cielo. Primer examen para el reciente empresario Simón Casas, y el telón se abría con la victorinada, nada más y nada menos. De todo vimos en Las Ventas, algarabía por las presentaciones de los morlacos y discrepancia por carencia de fuerzas y acometividad, pero faltó lo más importante; la transmisión y el acople del hombre y la bestia. Una tarde con ganas de ver toros, con un buen taquillaje, pero como siempre; "qué difícil es Madrid".
A Fandiño no le salió nada de nada. Su primero de la tarde y segundo del serial tenía sus teclas que tocar, al cárdeno de capa se le  apreciaba cierta fijeza en la flámula e iba largo, pero el diestro vasco le notaría algo raro y le dudó desde el inicio y eso propició que el burel se creciera y lo pusiera en apuros, haciéndose dueño y señor del ruedo. Bajonazo y dos descabellos. El cuarto de la suelta pareció ir mejor en último tercio y Fandiño le propinó dos tandas muy aseadas con la diestra, pero fue cambiar al natural y aparecer la tragedia. El toro se le coló y el matador no partió peras, volvió a la mano diestra y tras dos trasteos fue por los aceros. Tarde aciaga y para olvidar para el de Orduña. Pinchazo y estocada trasera.

Aguilar obró con más actitud que su compañero, ya se comprobó con el percal. En la franela el cornúpeto se colaba en demasía, puso valor el madrileño con otro toro que tenía guasita, pero faltó algo más de toreo. Media lagartijera. Corrió turno y cerró el festejo con un sobrero de San Martín, flojo y protestado en varas. Muy suave lo llevó el diestro, toreando para el astado, para que no perdiera las manos, una faena con multitud de pases, pero faltaba la chispa, el poco motor del toro deslució la lidia. En la suerte suprema fue arrollado Aguilar. Estocada delantera y dos descabellos.

El confirmante Gómez del Pilar salió al albero con muchas ganas, pero aquel Victorino no le iba dejar pasar ni una. Un astado que se colaba infinidad de veces, quedándose corto en el embroque, desarrolló muy pronto el toro. Puso el valor el madrileño pero también había que ser comprensivo, porque para confirmar en Madrid y con una victorinada hay que tener redaños. Estocada un pelín tendida. Con el quinto el diestro capitalino buscó el acople en todo momento, con otro toro protestado por sus hechuras. Le robó algún que otro muletazo, pero las insulsas embestidas del animal hacían presagiar lo que ocurrió, que la faena nunca tomó vuelo y aunque sobró disposición por parte de Gómez del Pilar, la lidia se ejecutó con más pena que gloria. Pinchazo, media, estocada y dos descabellos.