miércoles, 17 de mayo de 2017

Firmeza en un Garrido muy dispuesto en Madrid

Madrid. Feria de San Isidro. 7ª de abono. Casi lleno.

Toros de la ganadería de Fuente Ymbro.

David Fandila "El Fandi": Silencio y  saludos.

Miguel Ángel Perera: Silencio y silencio.

José Garrido: Saludos (tras aviso) y silencio (tras aviso).

Día nuboso, con calor y viento en la capital. Asistió al festejo Juan Carlos I rey emérito y la infanta Doña Elena. Una corrida seria, igualada y muy armada. con un buen 3º y 4º.

Una tarde donde la terna agradeció la presencia del rey emérito brindando sendos toros a don Juan Carlos I que honraba hoy con su presencia la Fiesta Nacional. El Fandi demostró soltura con la capa, tanto en el recibo del primero que abría plaza como en los quites. Colocó rehiletes demostrando que físicamente está recuperado del percance sevillano. Salió al último tercio contrariado porque tras pedir permiso para colocar un cuarto par de banderillas, el presidente le negó esa suerte. El astado tomó la muleta mejor por el pitón izquierdo, El Fandi lo vio con ligereza, pero el toro fue siempre tardío en sus envites motivado por su falta de raza. El diestro no tuvo posibilidad y fue por la tizona. Pinchazo, pinchazo hondo y dos descabellos. Con el cuarto, de nuevo el granadino sacó la capa a relucir. En banderillas puso a la plaza en pie, con un último par donde asió dos pares de banderillas a la par. Brindis al respetable e inició de rodillas a una res que metía la cara. El Fandi, usando la destreza de su tauromaquia estuvo bien, aprovechando los buenos envites que le regalaba este Fuente Ymbro, ligando los pases con mucha disposición ante un buen toro que se dejó hacer. Estocada.

Buen conocedor de esta ganadería, Perera buscó al principio el refugio del viento, ante el primero de su lote un astado andarín con cierta fijeza al que un torero muy firme tenía que perderle pasos, el toro embestía con sosería, pero el extremeño no se aburría como su antagonista y con ahínco fue pegando tandas intentando que la faena fuera a más, pero el animal transmitía muy poco al tendido. Estocada muy caída y trasera. El quinto toro era más áspero, rebrincaba a la hora de embestir, además protestado en los tercios anteriores. Cada vez que Perera lo intentaba el burel se paraba, escarbaba y era muy deslucido en la franela, poco pudo hacer el diestro de Puebla de Prior, que tuvo una gran disposición y firmeza ante su oponente. Estocada.

José Garrido afrontó su primera faena al tercero desde la valentía más absoluta, basando su lidia en el centro del anillo en los comienzos, alternando los pitones a este cornúpeto que humillaba y tenía casta. Aguantó más de un derrote, midiendo la faena con precisión y bajando mucho la mano, dando el pecho muy de verdad y rematando con bernardinas de gallardía. Pinchazo hondo y dos descabellos. El sexto toro que cerraba la corrida era un ejemplar con poca clase, también muy caminador, con embestidas que afeaban la lidia, protestón ante los cites de Garrido que con firmeza intentó buscar siempre una faena que agradara al público y dejó detalles de torería. Pinchazo, estocada baja, media estocada caída.