martes, 16 de mayo de 2017

Olga Pérez pregonó de manera magistral la Tauromaquia en El Puerto

Luis Ángel Íñigo- A las 13,30 horas del pasado domingo en el Auditorio Municipal "Monasterio San Miguel" sonaron los clarines de El Puerto, los mejores del mundo, para dar salida al tono nº 28 de nombre "Pregón" y de la ganadería de la Tertulia "El Monasterio". La encargada de su lidia y muerte fue Olga Pérez, toreramente vestida de rosa palo y oro viejo con remates en verde.

Olga, conocedora de las complicaciones que tiene de salida las reses de este encaste, echó por delante, a modo de peón de confianza a Ana Alonso, quien lo paró toreramente en forma de presentación de la ponente al numeroso público asistente.

Una vez puesto en suerte, Olga saltó al ruedo, esta vez en forma de atril, para realizar una gran faena, demostrando sus dotes de aficionada, comunicadora, defensora y sobre todo amante de la Tauromaquia.

Durante unos cuarenta y cinco minutos, disertó sobre "su reina", como así denominaba a la Plaza Real. Criticó el maltrato que actualmente sufre por parte de la empresa la afición de El Puerto y dio su negativa a la confección del cartel de la corrida mixta que se ha "programado" con motivo de la Feria de Primavera y Fiestas del Vino Fino, defendiendo únicamente la inclusión en la misma del torero local Alejandro Morilla, a quién felicitó por la vuelta a su plaza y le deseó mayores cotas en su carrera. 
También habló sobre sus primeras vivencias taurinas, viendo desde la ventana de su dormitorio a Paco Ragel, mozo de espadas del maestro Galloso y cuya vivienda colindaba con la suya, limpiar con mimo los trajes de luces del diestro. Confesó que le hurtó dos libros a su abuelo "Tarde de Toros" y "Plaza Real", dichas obras fueron "las biblias que marcaron su fe taurina".

Luego resaltó la gran labor que hacen las Peñas Taurinas de nuestra localidad que son las de "Galloso", "El Monasterio" y "El Rabo"; también reconoció la defensa de la Fiesta que hace la Asamblea Taurina de Cadíz. Igualmente mencionó a la Escuela Taurina "La Gallosina" y al equipo humano que la componen.

A continuación quiso despertar a las musas, duendes y ángeles que dormitan en la Plaza Real. Dijo que las musas son presencias que suben desde dentro hacia las plantas de los pies. Son un estilo de cultura antigua, de inspiración que se queda para siempre en las retinas de los aficionados.

Los duendes se han quedado en la plaza en forma de triunfo de grandes figuras que han pisado su albero, dejando sabor en cada rincón de ella.

Cuando habló de los ángeles, personas que están en la gloria, recordó a los empresarios Canorea, Barrilaro y Justo Ojeda; a Fernando Gago (en su faceta de presidente) a los aficionados Antonio Herrera Santilario, Enrique Calvario, Antonio Ojosnegros, "Beni del Cepo", Luis "el Pirri" y Pepe Hormigo. También tuvo palabras para los matadores Celso Ortega y Víctor Manuel Coronado.

No quiso terminar sin defender a la Fiesta en los envites de los estamentos políticos, sociales (antitaurinos) e incluso de los que la atacan desde dentro (los propios taurinos), proclamando que nadie ama al toro tanto como un taurino.

El acto lo cerro David de la Encina (alcalde de El Puerto), quien dijo que el Consistorio portuense está muy vinculado y comprometido con la Tauromaquia.

Olga estuvo acompañada en el pregón con el cuadro flamenco de la academia de Carmen Morales y por una proyección de fotos de Eva Morales. También tuvo el honor de contar con Juan y Juan Antonio (Clarineros oficiales de la Plaza Real).