martes, 23 de mayo de 2017

Sin opciones en una floja corrida en Madrid

Madrid. Feria de San Isidro. 13ª de Abono. Dos tercios de plaza.

Toros de las ganaderías de Valdefresno/Hnos. Fraile Mazas.

Daniel Luque: Silencio y silencio (tras aviso).

Jiménez Fortes: Palmas (tras aviso) y silencio.

Juan Leal: Saludos (tras aviso) y silencio.

Tarde de temperatura agradable en la capital para esta tarde. Una corrida seria, poco pareja pero con trapío. Muy justita de fuerzas. Fueron devueltos al corral por falta de fuerza el 1º y el 4º que fue el primer sobrero de Adelaida Rodríguez. Salió el 2º sobrero de Carriquiri. Se guardó un minuto de silencio por las víctimas del atentado en Manchester.

Hoy acudía una terna que venía con necesidad de que pasara algo en Las Ventas para el devenir de sus carreras. La corrida fue fiel a su encaste; de principio abantos sin dar lugar al temple capotero.
Luque no tuvo nada de suerte, dos de sus astados fueron devueltos al corral, con el primero bis, brindado al público no tuvo ni la más mínima opción, el toro era tardo, sin raza y para colmo se colaba por el pitón derecho, el sevillano acortó la faena con prontitud. Estocada trasera. El cuarto bis de Carriquiri protagonizó un interminable tercio de varas, siempre huyendo de los varilargueros. En la muleta parecía que iba a servir, pues humillaba y comenzó con obediencia a los toques, pero cuando Luque lo obligó por bajo, el cornúpeto cambió y sus envites eran menos emocionantes, quedándose parado, acortando la embestida, en definitiva, con menos transmisión. Dos pinchazos, estocada casi entera y descabello.

Montera calada a la antigua usanza, Fortes colócose de rodillas en el inicio de su faena muleteril, muy dispuesto con este burel que apenas tenía fijeza y se desentendía de los engaños, faltó brío al animal, a pesar del buen hacer y la parsimoni,a del malagueño, la faena no despegó. Estocada delantera y dos descabellos. El quinto fue brindado al respetable, pero esta res era calcada al resto de la corrida, sin motor ni raza, de nuevo la disposición de Fortes, pero su antagonista se iba al piso cada vez que el diestro lo obligaba así que no había un ápice de emoción en los pases. Estocada caída y dos descabellos.

El francés Juan Leal, brindó la muerte del tercero al maestro Pedrés y comenzó el tercio de muleta homenajeándolo con el pase de la pedresina, insistió en lidiar en los medios a un burel que embestía con codicia, pero tenía sus teclas que tocar. cambió el galo los terrenos y el astado comenzó a defenderse, tirando cornadas a diestro y siniestro; la valentía de Leal metido en la testuz de su enemigo hizo que la faena llegara a los tendidos, demostró una gallardía inusual, que tras media estocada y un golpe de verduguillo se ganó una gran ovación. El sexto y último fue uno más sin casta, ni clase, otra vez sin motor, Leal buscó el acople acortando las distancias pero el toro no pasaba,  así que el matador volvió a meterse entre los pitones de su antagonista, llevándose algún susto con los arreones de la descastada res. Pinchazo y estocada.