lunes, 15 de mayo de 2017

Tarde de exigencias en Las Ventas

Madrid. Feria de San Isidro. 5ª de abono.

Toros de la ganadería de Montalvo.

Curro Díaz: Silencio y silencio.

Paco Ureña: Silencio y silencio.

Alberto López Simón: Silencio (tras aviso) y silencio.

Día de San Isidro Labrador, patrón de Madrid, tarde agradable en la capital. Asistieron al festejo Juan Carlos I rey emérito y la Infanta Doña Elena. Una corrida poco pareja, pero muy seria y en tipo. Justita de fuerzas menos el 3º con casta y el 4º que fue ovacionado en el arrastre. Se desmonteraron en banderillas Domingo Siro y Javier Arruga en el 3º. Manuel Muñoz "Lebrija" sufrió una cornada de 20 cm en el muslo derecho. Paco Ureña tuvo que entrar en la enfermería con una contusión en la rodilla derecha tras matar al 5º.

Hoy Madrid fue exigente con la terna, no dejó pasar ni una, en faenas que pudieran haber sido vistas de otro modo, el público requirió el máximo en todo momento. Recibió Curro Díaz al primero de la 5ª de abono, con buen son capotero y una media de remate de cartel de toro. Tras brindar a Juan Carlos I, inició sin probaturas, pareció gustar el diestro ya que se había acoplado a esas medias embestidas de un cornúpeto muy justito de motor, pero la falta de casta hizo que la faena fuera a menos. Bajonazo, estocada caída y dos descabellos. El cuarto de la suelta peleó en varas, se colaba por el pitón derecho, de ahí que el jienense lo toreara al natural durante toda la faena, dándole mucha distancia y con buenos muletazos que nunca calaron en parte de los tendidos, todo el tercio de muleta se vivió con división de opiniones, a Curro Díaz se le veía a gusto, pero parte del respetable no opinaba igual. El burel tuvo condiciones pero también le faltó algo a la hora de rebozarse en la franela. Estocada baja.

A Paco Ureña le tocó en suerte un animal con poco celo, que arremetía a arreones, el de Lorca se colocaba de manera ejemplar ante el astado segundo de la tarde y sacó alguna tanda con la diestra, llevando el peso de la lidia, pero esta res no sirvió para nada más debido a la carencia de raza. Hizo guardia en la suerte suprema y golpe de verduguillo. El segundo de su lote nada más salir hizo hilo y aplastó a Paco Ureña contra las tablas, hubo momentos de tensión por la salud del diestro, pero cojeando y mermado de facultades salió el murciano a torear en el tercio de muleta, tirando de la estoica y redaños. Apenas sin moverse sacó una buena tanda, templada, pero eso fue lo único porque su antagonista se paró de manera descarada y se lo pensaba mucho antes de ir al cite de los trastos, se quedó sin opción Ureña. Pinchazo e hizo guardia.

López Simón a decir verdad hoy parecía no estar en las Ventas, le costó un mundo intentar torear, en el primero de su lote tuvo a un buen astado que humilló desde que lo recibiera con el percal, ejecutando un buen tercio de varas y banderillas. Parecía un toro de lío gordo, pero no fue así, la apatía de los pases del matador no denostaban las buenas embestidas del animal que metía la cara y seguía la franela con codicia. El público tomó parte por el toro y la faena pasó sin pena ni gloria. Estocada tendida. Con el sexto de la tarde el torero de Barajas tampoco encontró el acople, este badanudo no era como el anterior, las embestidas eran más cortas y deslucidas, estaba más justo de casta, pero aún así entraba a los trastos y se revolvía con prontitud buscando pelea, pero la faena fue decreciendo y López Simón no tardó en ir por los aceros. Media tendida.