miércoles, 7 de junio de 2017

Interesante corrida de Rehuelga en Madrid

Madrid. Feria de San Isidro. 28ª de Abono. Media entrada larga.

Toros de las ganaderías de Rehuelga y el 1º de San Martín.

Fernando Robleño: Silencio y silencio.

Alberto Aguilar: Silencio y saludos.

Pérez Mota: Silencio y silencio.

Tarde agradable en Las Ventas. Una corrida  cinqueña, seria, astifina y muy interesante, que fue con alegría a varas. Buenos el 3º y 6º ovacionados en el arrastre y el 5º pañuelo azul y vuelta al ruedo. Se desmonteró Juan Contreras en banderillas en el tercero. Ovación al picador Juan Carlos Sánchez en el quinto. Aguilar entró en la enfermería tras un pitonazo en la pierna derecha en la lidia del quinto.

Volvía Fernando Robleño en su segundo paseíllo al ciclo isidril, en esta extraordinaria corrida de encaste Santa Coloma. El de San Fernando de Henares tuvo el peor lote; su primero, el remiendo de San Martín, nunca se entregó, aburríéndose ante los engaños de un voluntarioso Robleño que apenas encontró opción para pegar una serie completa. Pinchazo, pinchazo hondo y estocada. El segundo de su lote se dejó hacer un poco más, pero fue un astado complicado y soso, que se lo guardó siempre todo; a pesar del esfuerzo de Robleño, la faena nunca caló en los tendidos. Suerte contraria, estocada que escupió y varios descabellos.

Alberto Aguilar brindó sus dos cornúpetos al respetable, El segundo del serial humillaba, se quedaba un poco corto, pero nunca se cansó de embestir, perdía pasos el diestro que no llegó a encontrar el acople deseado con este astado. Pinchazo y media estocada. El quinto de la tarde, el de más peso, fue un animal extraordinario, arrancándose tres veces al piquero. Inició sin probaturas el madrileño y se llevó un pitonazo que no le impidió seguir la lidia; faena de Aguilar de menos a más con un ejemplar que reponía y al final fue cuando llegó la ligazón y se pudo disfrutar de unos buenos muletazos. Estocada desprendida.

El torero gaditano de El Bosque, Peréz Mota pagó su inactividad torera, pues le correspondió en suerte un gran lote del que podía haber sacado mucho más provecho. El tercero de la suelta lo brindó al respetable, una res con recorrido, con buen son y que se arrancaba de lejos con brío. Estuvo Pérez Mota en torero, colocándose de verdad pero faltó ese punto para que la tarde terminara de cuajar en emoción. Pinchazo, pinchazo hondo y estocada con una fuerte voltereta. El sexto también fue un gran burel como casi toda la corrida, un astado que metía la cara con fijeza y humillaba arrastrando el hocico por el albero, toro de calidad, pero el diestro tuvo sus dudas y no planteó la lidia adecuada a un astado que pedía más y más, queriendo pelea, el público se dio cuenta y tomó parte por el de Rehuelga. Mete y saca y estocada tendida.