viernes, 23 de junio de 2017

José de la Paz Huerta Rivera "Joselito Huerta"

José M. Rojas- Nació en Tetela de Ocampo (Puebla), el 24 de enero de 1934, se le llamó en el mundillo taurino “El León de Tetela”.
Debutó como novillero el 9 de noviembre de 1952 en Acapulco (estado de Guerrero), alternando con Luis Ortiz y novillos de Almeya.
Dos años más tarde, en la Plaza México, el 16 de mayo de 1954, salió a hombros tras cortarle las orejas y el rabo al toro de Juan Aguirre, alternando con Antonio Durán y Jesús Salcedo.
Hizo su debut en España toreando el 24 de julio de 1955 en Las Ventas de Madrid, junto a Juanito Galvez y José Rodríguez “El Pío”, con reses de Alicio Tabernero de Paz.
Toma la alternativa en Sevilla, el 29 de septiembre de 1955 de manos de Antonio Bienvenida, en presencia de Antonio Vázquez con toros de Felipe Bartolomé.
Confirma la alternativa en México el 25 de diciembre de 1955, de manos de Antonio Velázquez, testigo César Girón y reses de La Punta.
En Madrid confirma el 10 de mayo de 1956 teniendo como padrino a Antonio Bienvenida, el testigo es Manuel Jiménez “Chicuelo II” y toros de La Punta.
En 1957 participó en la segunda edición de la corrida Goyesca de Ronda, junto a Antonio Ordóñez y Rafael Ortega.
Cornada grave sufrió el 26 de septiembre de 1957 en Córdoba. El percance más grave lo tuvo el 30 de noviembre de 1968, en la plaza El Toreo de Cuatro Caminos, Estado de México, cuando una cornada del toro “Pablito” de Reyes Huerta le sacó los intestinos.
El 20 de diciembre de 1971, toreando en Faisán de la Tresquila (Tlaxcala), sufrió un aneurisma y lo tuvieron que llevar a Zúrich (Suiza).
Su faena más recordada fue la del domingo 6 de febrero de 1966, que hizo al toro “Espartaco” (indultado), de la ganadería de Cantinflas, corrida celebrada en la Plaza El Toreo de Cuatro Caminos, junto a Antonio Ordóñez y Raúl Conteras “Finito”.
Se despidió del toreo en la Plaza México el 28 de enero de 1973, alternando con Manolo Martínez y José María Manzanares, con toros de José Julián Llaguno, cortando Joselito Huerta orejas y rabo.
La ruptura del pleito taurino hispano-mexicano le hace no volver a España hasta 1964, año en que corta un oreja en Madrid el 22 de mayo, alternando con Litri y Camino. Vuelve a hacerlo al año siguiente, en compañía de Aparicio y Ostos. Torea 29 corridas en 1964, temporada en la que resulta herido de gravedad en Bilbao. En 1965 actúa 19 tardes. Con un puesto de privilegio en México torea los últimos sesenta junto a las grandes figuras españolas: Camino, El Cordobés, el Viti y Puerta. En la cima estaba cuando sufre la gravísima cornada de 1968. En España, con Juan Silveti y Jesús Córdoba a principios de los cincuenta, y Curro Rivera y Eloy Cavazos en los primeros setenta.
Torero poderoso, forjado en España pero con el alma india del mejor toreo azteca, todavía se recuerda su participación, en marzo de 1997, en el festival homenaje a El Soro celebrado en Madrid. Un quite por gaoneras y una tanda de naturales quedaron en el recuerdo de las grandes cosas vistas los últimos años.
Joselito Huerta murió  el 12 de julio de 2001 en la Ciudad de México a causa de una cirrosis.
En su honor, la plaza de toros de Puebla (Zaragoza) lleva su nombre.



          ACTUACIONES EN LA PLAZA DE EL PUERTO DE SANTA MARÍA


1955
31 de julio; El mejicano Joselito Huerta nos confirmó cuanto bueno habíamos dicho de él. Además de ser un excelente muletero y de manejar la capa como pocos, demostró que sabe “ver” pronto a los toros. Su labor fue constantemente ovacionada y como con el estoque estuvo inmenso en las dos ocasiones, matando de una estocada a cada uno de sus enemigos, cortó los máximos trofeos a cada uno y salió a hombros.
(Joselito Huerta hace una faena de muleta completa, y es cogido, sin consecuencias. Mata de estocada. Dos orejas y rabo. En el último, faena extraordinaria, para gran estocada. Dos orejas y rabo.  Al toro le dan la vuelta en el arrastre.)

1955
4 de septiembre;                                      CORRIDA SUSPENDIDA

Continuando con esa sensacional sucesión de magníficos carteles. La Empresa de nuestro coso taurino nos ofrece para el próximo domingo otra monumental novillada en la que actuarán los triunfadores de la temporada, Jaime Bravo, Juan Antonio Romero y Joselito Huerta.
El ganado pertenece a una prestigiosa ganadería y en la próxima edición ofreceremos a nuestros lectores las noticias que nos vayan llegando sobre este destacado acontecimiento taurino.



1956
5 de agosto; El quite por gaoneras del mejicano Huerta trocó, las cañas en lanzas. Quedó
encajada la lidia. Bregó bien José Manuel. Y Luis el Andaluz pareó con estilo. El toro, quedado, escarbando, recibió de uñas a Huerta. Este, sobre la izquierda, lo acogió al natural, salvando con vista y presteza una colada, con un muletazo alto. Obligó Joselito con el acero, muy cerca siempre de lares, y fue creciéndose, hasta lograr unos derechazos apretados. Y pases por el lado izquierdo, intercalado uno enorme de pecho, a cuya salida del encontronazo con los cuartos traseros-, cayó a la arena. El público oleó la faena, que tuvo una excelente continuación, en la elegancia de un molinete y de unos pases altos, erguida la figura. Mató de un pinchazo y media superior, siendo ovacionado el azteca y saliendo al tercio a saludar. Fue peor enemigo el quinto, que esta vez quebró el refrán. Frenaba y punteaba. No se arredró Huerta a pesar de un escalofriante derrote sufrido. Antes bien, se encorajinó, con alarde de rodillazo. Previamente, sus pases en redondos y de pecho levantaron el aplauso del graderío. Mató breve y bien. Un pinchazo y media estocada bien señalada. Más, bastante más, de lo que era dado esperar. Por eso el mejicano, una vez más, escuchó el alago de los aplausos.


1964
2 de agosto; La corrida fue semi-nocturna, ya que empezó a las siete y media de la tarde y terminó a las nueve y media de la noche

El mejicano Joselito Huerta lanceó muy ajustado a su primero, luciéndose después en un excelente quite por chicuelinas. Realizó un trasteo alegre y ceñido del que destacaron varios muletazos con la derecha, tres naturales aguantando los hachazos del animal, cuatro excelentes naturales ligados con el de pecho entre olés. Después de varios adornos agarró una casi entera, que mató. Ovación y saludos. Cuatro verónicas y media, suministró Huerta al cuarto de la tarde. El toro fue bien picado y en el tercio de banderillas se encendió la iluminación eléctrica. El espada inició la faena muleteril con unos rodillazos con temple y arte, entre olés, continuando con la derecha y dos tandas de buenos circulares que entusiasmaron a la gente; cuatro naturales de ejecución perfecta, rematados con el de pecho, cinco manoletinas finísimas que se jalearon nuevamente, intercalando algunos adornos. Pinchazo bien señalado y una casi entera. Una Oreja.

(Para ver las fotos aumentadas de tamaño, pinchar dicha imagen).