sábado, 24 de junio de 2017

Perera corta dos orejas y abre la puerta grande en Algeciras

Algeciras. Feria Taurina. 1ª de feria. Media plaza.

Toros de la ganadería de La Palmosilla.

Enrique Ponce: Ovación y oreja.

Miguel Ángel Perera: Oreja y oreja.

José Garrido: Ovación y oreja.

El diestro Miguel Ángel Perera abrió ayer tarde la puerta grande de Algeciras en la primera corrida del abono algecireño tras cortar una oreja a cada uno de sus toros. Enrique Ponce paseó un trofeo del cuarto de la tarde y Garrido cortó una oreja del que cerró plaza en una tarde en la que demostró su entrega. Un festejo que comenzó con un minuto de silencio en memoria del matador de toros tristemente fallecido Iván Fandiño. En una corrida bien presentada, noble en general y de juego variado destacando el 2º bueno.

Abrió plaza Ponce con un toro noble pero con poca fuerza y al que el valenciano realizó una faena media, templada y con pasajes de gran calidad por el pitón izquierdo. Faena inteligente que remató de media estocada. Ovación. En el cuarto el maestro de Chiva paseó una oreja tras un trasteo técnico a un animal que no se lo puso nada fácil. Imprimió el temple en cada uno de sus muletazos. Estocada y paseó una oreja.

Perera cuajó al segundo de la tarde con el capote de salida y en el quite por saltilleras, capote a la espalda para ligarlo con varias gaoneras. El de La Palmosilla se movió y se arrancaba con alegría con la muleta. Perera cuajó una faena templada, con pasajes donde se pasó cerca al de Javier Núñez y con pases de pecho de gran profundidad. El epílogo por luquesinas puso al público en pie. Pinchazo y estocada. Si llega a matar a la primera hubiera cortado las dos orejas. El premio, una oreja. En el quinto Perera tiró de oficio y se pegó un arrimón en la faena. El toro no fue nada fácil y en algunas series salía pegando arreones. Gran tarde de Perera en Algeciras. Oreja y puerta grande.

José Garrido que se presentaba en Algeciras, dejó claro desde el principio que su afán era triunfar. Recibió al tercero con varios faroles y un ramillete de delantares. Que bien maneja el capote Garrido. El quite por chicuelinas fue sensacional. La pena que el de La Palmosilla no rompió en la muleta. Todo lo puso el extremeño ante un descastado animal. Garrido dejó parte de su esencia en Las Palomas. Ante el sexto Garrido, volvió a mecer el capote con temple y encajado. De nuevo tiró de oficio y se metió de lleno en una faena con un toro mirón, que sabía lo que se dejaba atrás. El diestro dejó varias series con temple y mando. Se metió entre los pitones y sacó muletazos donde no los había. Arrimón. Estocada y oreja.