lunes, 5 de junio de 2017

Tarde de sin sabores en Las Ventas

José M. Femenía- Madrid. Feria de San Isidro. 25ª de Abono. Casi lleno.

Toros de la ganadería de Hijos de Celestino Cuadri.

Fernando Robleño (azul pavo y oro): Silencio y palmas.

Javier Castaño (cazuela y oro): Silencio (tras aviso) y silencio.

José Carlos Venegas (rosa y oro): Silencio (tras aviso) y silencio (tras aviso).

Una tarde con mucho viento en Las Ventas. Una corrida muy pareja y seria. Dificultosa, sobre todo el  3º y 5º que desarrolló. Saludaron en banderillas Marco Leal y Fernando Sánchez en el segundo, y Fernando Sánchez en el quinto. Ovacionado el picador Pedro Iturralde en el segundo. Venegas entró en la enfermería tras la lidia del tercero por un varetazo en la rodilla y tras lidiar al sexto al ser arrollado al entrar a matar.

Tarde broca en los tendidos madrileños, con una parte soporífera en el ruedo y otra de sustos. A Robleño le correspondió en suerte el toro que abría el festejo, un morlaco parado, muy justito de fuerzas, casi imposible sacar algo de aquel marmolillo que además se quedó siempre cerca de las tablas, imposible hacer algo con aquella materia prima. Pinchazo y estocada.
Al cuarto de la suelta intentó pararlo de capa el matador a la antigua usanza. Con la muleta en la mano Robleño se dio pronto cuenta de la dificultad de su antagonista y siempre alternó de pitón en la faena, robando algún pase a este astado que decía poco en sus envites. Pinchazo y estocada caída.

Lo del salmantino Javie Castaño fue un gran infortunio, lo más destacable del primero de su lote fue que vivimos un gran tercio de varas y de banderillas, porque en el último tercio no vimos casi nada, una res muy parada y tarda en el cite, Castaño dio mucho tiempo entre unas tandas sin ligazón, que nunca emocionaron. y además todo se complicó con los aceros. Dos mete y saca y cinco descabellos. El quinto fue un toro que desarrolló, se colaba por ambos pitones, Castaño lo intentó y casi en el declive de la faena, apareció un resquicio para algún pase suelto lleno de valor, pero muy poco pudo hacer ante semejante enemigo. Pinchazo, estocada tendida y descabello.

El toreor de Beas de Segura José Carlos Venegas se topó en el tercero de la tarde con un astado que se lo pensaba mucho antes de embestir, tenía el problema que siempre se revolvía con prontitud y midiendo al diestro, incluso lo llegó a enganchar en un tramo de la faena, así que poco hubo que ver en este animal. Media estocada y tres descabellos. El sexto, que cerró la tarde fue saludado de capa, tras un accidentado y tardío tercio de garapullos, Venegas salió muy dispuesto, sacando algunas tanda a un burel con cierto recorrido, pero de embestida brusca, y con poca fijeza en los engaños, muy digno estuvo el diestro tragando los envites del cornúpeto, pero la faena tampoco caló en los tendidos. Al rematar con manoletinas fue arrollado. Bajonazo.