lunes, 10 de julio de 2017

Deslucida corrida en la 6ª de abono de Pamplona

Pamplona. Feria del Toro y San Fermín. 6ª de abono. Lleno.

Toros de la ganadería de Fuente Ymbro.

Juan José Padilla: Silencio y silencio.

David Fandila "El Fandi": Silencio y saludos (tras aviso).

Manuel Escribano: Saludos (tras aviso) y silencio (tras aviso).

Otra tarde de buena temperatura en el coso navarro. Una corrida, pareja, seria y armada de pitones, pero muy justa de casta y de raza, el 3º bondadoso pero justito también. El 1º se partió el pitón contra el burladero y fue devuelto al corral.

Hoy había una terna de tres matadores banderilleros, los tres provenientes de provincias andaluzas, que poco o casi nada pudieron hacer con la corrida de Ricardo Gallardo, que defraudó en su conjunto. La terna compartió rehiletes en los primeros astados pero poco lucimiento hubo, y luego destacar un par del Fandi al violín parando al toro corriendo hacia atrás y otro al quiebro de Escribano; Padilla, incluso rehusó a poner garapullos a su cuarto. Vimos intentos de quites, pero fueron siempre inacabados por las informales embestidas de las reses, incluso las espadas fallaron en demasía en la suerte suprema.

Pamplona se preparaba para una tarde grande, querían ver al "Pirata" de sus amores, pero a Padilla no le salió nada en esta ocasión. Su  primero bis, un sobrero basto de hechuras, sin entrega y siempre midiendo al jerezano hizo que apenas existiera la lidia, porque Padilla tras unas breves probaturas fue por la tizona. Media estocada y dos descabellos. El segundo de su lote fue un toro huidizo,  muy remiso al segundo puyazo. En la muleta nunca quiso pelea, no tenía ni un ápice de entrega, lo buscó Padilla con los engaños a pesar de que sabía que no habría opción de triunfo. Pinchazo y estocada casi entera.

El torero de Granada saludó a sendos astados con largas de rodillas, y brindó los dos al respetable. El segundo de la suelta cambió de comportamiento en la muleta, colándose con peligro por el pitón derecho, Fandi macheteó con brevedad sin probarlo por el izquierdo antes de ir por la espada de verdad. Media lagartijera. Realizó el Fandi en su quinto un quite por zapopinas que casi le cuesta un disgusto porque el toro lo corneó sin consecuencias. Inició de rodillas en los medios, pero con prontitud se apreció la falta del entrega del burel, metía la cara pero sin rebozarse, y cada vez se vino a menos a pesar de las ganas del diestro. Pinchazo hondo y dos descabellos.

Escribano venía con todas las intenciones de buscar el triunfo en la monumental, de hecho en sus dos cornúpetos se fue a puerta gayola. Tras brindar a los pastores de los encierros, estuvo bien con tres pases cambiados a pies juntos con ese ejemplar de cierta bondad en su embestida, pero también muy justo de motor. La mejor secuencia de pases llegó al natural, pero fue un espejismo porque el toro comenzó a aburrirse y a desentenderse del hispalense. Dos pinchazos y el astado se echó. En el sexto que cerraba plaza destacaron las verónicas de recibos de Escribano, porque en el último tercio, a pesar de brindar al público, el morlaco atacaba sin codicia, de embestida espesa, pasaba por la franela sin decir nada, sin emoción, así que otro esfuerzo sin recompensa, al igual que sus homónimos de cartel. Pinchazo, pinchazo hondo y estocada desprendida.