martes, 11 de julio de 2017

Gloria de Cayetano y de un herido Roca Rey en Pamplona

Pamplona. Feria del Toro y San Fermín. 7ª de abono. Lleno.

Toros de las ganaderías de Jandilla y (el 1º) de Vegahermosa.

Miguel Ángel Perera: Silencio y saludos (tras aviso).

Cayetano: Oreja y oreja (tras aviso).

Andrés Roca Rey: Oreja (tras aviso) y oreja y herido.

Otro lleno hasta la bandera en Pamplona en tarde soleada. Una corrida con hechuras y en tipo, manejable, que se dejó hacer en regla generales. Cayetano se desmonteró en el paseíllo. Se desmonteraron Iván García y Alberto Zayas en banderillas en el quinto. Roca Rey entró en la enfermería tras entrar a matar en el sexto y llevarse una cornada en la parte interna del muslo izquierdo.

Se cumplían cincuenta años desde el debut de Francisco Rivara "Paquirri", y a este día tan especial esperó Cayetano, su hijo, para debutar en la Feria del Toro. Se sintió como pez en el agua y se vio la continuidad del idilio sempiterno de Pamplona y la dinastía Ordóñez. Dos gallos en el mismo corral porque Roca Rey reaparecía tras una cornada en Badajoz, como triunfador del año 2.016 en este coso, y qué manera de reaparecer.

Abrió la 7ª de abono Perera con un primer astado falto de raza, y distraído a la hora de acometer, incluso rajadito. El extremeño  encontró los terrenos apropiados y supo acoplarse con este negro de capa, con solvencia Perera, pero la lidia tuvo poca transmisión. Estocada. Quiso arrear el de Badajoz con el cuarto, brindando al público y toreando en los medios, ligando en redondo a un morlaco que tenía fijeza en los engaños. La labor muleteril de Perera caló en los tendidos, teniendo como handicap el toro de la merienda. Bajó la mano y tiró del ejemplar, que tuvo poca resistencia tras ser sometido. Pinchazo hondo.

Con dos largas cambiadas y saludando de capa al segundo de la tarde, se presentaba Cayetano en Pamplona. Brindó al respetable con gesto de emoción y supo conectar desde el inicio con el respetable, toreando de rodillas en el inicio con un cornúpeto que tenía humillación y movilidad. Se sintió a gusto el madrileño que hizo una correcta faena, incluso cuando el animal quiso rajarse y buscar las tablas, supo sacar tajada para su empresa. Estocada y se pidió un segundo trofeo. Brindó Cayetano al artista Mikel Urmeneta. Se sentía torero hoy el diestro, toreando con suavidad, y ganando un pasito, con este burel que al igual que sus hermanos se dejaba hacer en la flámula. Cogió el ritmo el matador y pudo crear una faena del gusto del público, con pasajes de bella estética al natural, y más toreo de rodillas con desplante de raza. Suerte contraria y más de media estocada tendida y dos descabellos que valen una puerta grande.

El peruano Roca Rey era muy esperado en la monumental, pues fue el triunfador del año pasado en las fiestas de San Fermín. Parecía volver mermado, quince días de recuperación tras una cornada, y de qué manera volvió, saludando por gaoneras al primero de su lote y protagonizó un quite por caleserinas. Brindó al público y la quietud de este torero emociona a  todos. El astado se dejaba hacer y esa condición la aprovechó Roca Rey para someterlo y torear de manera muy variada con la franela, y lo dicho con las zapatillas clavadas en el albero, con un arrimón para finalizar. Pinchazo y estocada un pelín trasera. Al sexto, jabonero de capa le planteó, tras otro brindis a los tendidos, el de Lima una faena para abrir la puerta grande, bajando la mano. A un toro que humillaba, dando tiempo al astado y buscando el acople Roca Rey, ante los cabezazos del animal que pedía distancia. Valor seco del peruano. Entró a matar y fue cogido, partiendo la espada y siendo llevado a la enfermería. Descabelló al toro Perera. Pero le fue concedida otra oreja.