domingo, 23 de julio de 2017

Oreja para Álvaro López en una entretenida novillada

José M. Femenía- El Puerto. Temporada de Verano. Casi un cuarto de plaza. 

Novillada sin Caballos.

Novillos de la ganadería de Carlos Núñez.

Alejandro González (grana y azabache): Saludos (tras dos avisos).

Juan de María (blanco y oro): Saludos (tras aviso).

David Merino (burdeos y oro): Saludos (tras aviso).

José Antonio Noriega (Azul y oro): Saludos (tras aviso).

Álvaro López (blanco y oro): Oreja (tras avisos).


Tarde agradable en coso Real para la primera de abono. Una novillada con buena presentación, que se dejó hacer en reglas generales, destacando el 2º, bueno. Se desmonteraron en el paseíllo José Antonio Noriega y Álvaro López.  Alejandro González tuvo que visitar la enfermería y luego fue trasladado al hospital tras sufrir varias volteretas. Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento de Fernando Franco, integrante de la banda de música Maestro Dueñas. Se dio la causalidad que los cuatro mozos de espadas con carnet en El Puerto coincidieron en el callejón; Jesús Parra, Luis Ángel Íñigo, Antonio Talaverón y Jesús Para Jr.

Tarde ambientada en los tendidos de la Plaza Real para contemplar el primer festejo estival, en este caso una novillada sin caballos. Esta vez el pasodoble que abrió el paseíllo fue "Manolete" y no el típico "Toros en El Puerto", teniendo en cuenta que este año se cumple una efemérides del torero Cordobés. Los cuatro actuantes portuenses como el sanluqueño no perdonaron en quites, y aquí fue donde Alejandro González tras iniciar la suerte en el quinto astado de su compañero fue volteado con virulencia y tuvo que ser trasladado a la enfermería.
Abrió la temporada Alejandro González, que venía a por todas plantándose de rodillas con dos afarolados.  En su quite fue volteado por el astado, un novillo grandote que le correspondió en suerte. Un astado que entraba al cite pero había que llevarlo con tacto, Alejandro González basó su lidia por el pitón derecho, aunque también sacó una buena tanda con el toreo al natural, remató con manoletinas y en la suerte suprema fue cogido por el eral, llevándose un fuerte golpe. Estocada delantera y dos descabellos.

El segundo de la suelta fue recibido de capa por Juan de María, estirándose a la verónica y ganando pasos al novillo. Tras brindar al cielo, inició genuflexo, con buen corte estético, abriendo los caminos a una res que acudía a los cites, con cierta nobleza y humillaba en demasía. Juan de María le bajó la mano a su antagonista, y se sintió muy a gusto, sacando pasajes con profundidad, sobre todo con el toreo al natural. Rematando con trincherazos de buena factura, pero la tizona emborronó todo el buen hacer y eso le negó conseguir algún trofeo. Hizo guardia y varios descabellos.

David Merino saludó al tercero de la temporada veroniqueando al paso. Le tocó un astado muy justito de fuerzas, que le costaba acometer, y cuando el portuense lo sometía, el cornúpeto perdía las manos desluciendo las embestidas, aun así saco algunas tandas con transmisión y la labor del novillero por momentos del gusto de la afición, siempre voluntarioso. Dos pinchazos, pinchazo hondo y estocada.

El cuarto novillo no sirvió para el lucimiento con el percal, Jose Antonio Noriega brindó al público, y se encontró con un enemigo soso en sus envites, desde el principio fue incierto, así que el diestro buscó el acople, basándose en tandas cortas que era las únicas que se tragaba la res, mucha disposición ante un astado que dio pocas opciones. Hizo guardia y media estocada.


El Sanluqueño Álvaro López saludó al quinto y último con verónicas muy vistosas. Tras el brindis al respetable, se topó con un eral andarín, el novillero le cambió los terrenos varias veces hasta que dio con la tecla, y sacó tandas con transmisión calandó en los tendidos del coso. Poco a poco Álvaro López encauzó las embestidas de este novillo que se dejaba hacer, hubo un momento que la faena pareció bajar de intensidad, pero el de Sanlúcar supo sacar partido de las últimas tandas para volver a animar a la afición. Pinchazo hondo, una media estocada y golpe de verduguillo que valieron un trofeo.