lunes, 31 de julio de 2017

Pacheco toca pelo en una descastada novillada

José M. Femenía- El Puerto. Temporada de Verano. 2ª de Abono. Un cuarto de plaza. 

Novillos de Yerbabuena.

Daniel Crespo (verde y oro): Saludos y palmas (tras aviso).

Miguel Ángel Pacheco (burdeos y oro): Oreja y silencio.

Rodrigo Molina (azul cielo y oro): Silencio (tras aviso) y saludos (tras aviso).

Una novillada poco pareja, mansa y un 5º bis que se orientó, pitado en el arrastre. El quinto fue devuelto al corral tras partirse un pitón. En el paseíllo se desmonteraron Miguel Ángel Pacheco y Rodrigo Molina. Saludaron en banderillas “Corruco” en el segundo y Ángel Luis Carmona en el tercero. El picador Antonio Sopeña entró en la enfermería con una lesión en el hombro tras ser derribado por el quinto.

Tarde de agradable temperatura, en los pétreos tendidos. Un buen aficionado comentó haber visto hace años una novillada de esta ganadería en Chipiona que fue muy mala, y la máquina del tiempo pareció trasladarse a aquella tarde, mientras otro aficionado en el sexto novillo sentenciaba; “así no hacemos afición”. Y menos si tenemos en cuenta que ésta es la única novillada con caballos que se da en el coso portuense.
Y así fue la cosa, en una novillada que regaló muy pocas embestidas, con poca casta y fondo y siempre queriéndose ir de la lid. Al portuense Daniel Crespo le correspondió en suerte el peor lote. El negro zaino de capa que abría plaza siempre buscó los chiqueros haciendo honor a su nombre “Antipático”. Rajado desde el inicio no permitió al torero local ni un solo pase con estética. Pinchazo y estocada. Con el segundo de su lote se pudo lucir de capa a la verónica, aparte de la disposición de Daniel Crespo  poco pudimos ver en la franela con este ejemplar descastado, con poca raza y sin ganas de luchar, imposible sacarle algo. Cuatro pinchazos, media estocada y descabello.

El novillero de La Línea Miguel Ángel Pacheco tocó pelo en el segundo de la suelta, al que recibió de capa a pies juntos. Atacó el diestro desde el inicio del último tercio, templando por el pitón derecho y haciendo sonar el pasodoble. La res salía distraída del cite pero Pacheco se la dejaba puesta en la cara y eso hizo que el cornúpeto repitiera gustando en los tendidos. Su voluntariedad, disposición y ganas de torear le valieron el único trofeo del festejo. Estocada contraria. El quinto bis fue un novillo de los de guasa grande, orientado desde su salida, derribando al varilarguero. Pacheco poco pudo hacer con la muleta ante este mirón que embestía de forma bruta y siempre echando el freno, que además acabó rajándose. Media estocada tendida y dos descabellos.


Agradó el torero hispalense en la Plaza Real, también con un mal lote. A Rodrigo Molina, su primero apenas le regaló una embestida, un novillo con genio y deslucido, sin clase en la acometida. Aún así el merito del sevillano fueron las ganas y entrega que puso ante su antagonista. Dos pinchazos hondos y tres descabellos. Con el sexto que cerró la novilla vimos un buen saludo capotero y a continuación el único quite de la tarde. Brindó al público y tuvo que llevar al novillo a media altura, el animal se le metía por dentro en el embroque  y también era sosote, pero el novillero se la dejó puesta y el astado se tragó alguna serie a regañadientes, muy firme Molina ante este novillo. Dos pinchazos, media estocada y descabello.