martes, 15 de agosto de 2017

La Asamblea Taurina de Cádiz al pie del cañón

Foto Eva Morales.
José M. Femenía- La Asamblea Taurina de Cádíz de nuevo protagonista en la fiesta nacional, siempre al pie del cañón para promover, divulgar y defender a los taurinos en el sector gaditano.

De nuevo la Asamblea dio un ejemplo de conducta y saber estar para defender los intereses de la fiesta a los toros y más de nuestra necesitada provincia de Cádiz, Esta vez, tocó en El Puerto de Santa María donde la sede social de dicha Asamblea está afincada (C/ Manuel Álvarez nº 3), unos actos que coincidían con la Teamporada Taurina de Verano, cartel de lujo, Morante y El Juli en mano a mano, y la Asamblea desde el trabajo y la humildad quiso aportar su granito de arena a este gran día taurino.

Tras todos los actos celebrados con anterioridad durante esta temporada estival taurina, como concentraciones en la puerta de la Plaza Real, donde gente del toro se retrató con la pancarta Arte y Cultura Toros Sí,  nombramiento de socio de honor al maestro Juan José Padilla, toreos de salón, también la Asamblea implicada acudiendo al toreo en la playa del matador de toros José Garrido, abriendo las puertas de su sede todos los días de festejos para informar y acoger a todos los que por allí pasaron, el día 13 de Agosto fue el colofón a estos actos tan necesitados en la tauromaquia.


Foto Eva Morales.
Esa tarde a las 18:30 miembros de la Asamblea Taurina de Cádiz, arropados por otros colectivos provinciales del mundo del toro, iniciaron un toreo de salón en la Plaza España, a las puertas de la Iglesia Mayor Prioral, hoy en día Basílica Menor. Tras ese acontecimiento que comenzó animando la tarde taurina, se dispusieron para marchar en manifestación hasta la portuense Plaza Real portando la pancarta de: "Cádiz ¡Sí a los Toros!". 

Una vez alcanzados los aledaños del coso taurino, justo enfrente del Monumento a "Paquirri", Juan Antonio Villareal se encargó de leer un manifiesto en pro de la fiesta de los toros, acogido con gran entusiasmo por los aficionados allí congregados para disfrutar de una tarde de toros en El Puerto. Lo dicho, máxima satisfacción y orgullo para una Asamblea nobel, que nació hace apenas un año y ya cuenta en su haber con un importante número de socios, con multitud de actos y eventos, presencia en las redes sociales, incluidas charlas con la empresa taurina y reconocimiento a nivel nacional de los medios y aficionados taurómacos.

Foto Eva Morales.
Un año 2.017 donde además la Asamblea Taurina de Cádiz ha conseguido que profesionales del sector provincial pudieran hacer el paseíllo en la Plaza Real, han buscado las vueltas para que los más jóvenes y futuro de la fiesta pudieran acudir al abono portuense por un módico precio y ha mantenido ese espíritu de lucha y fortaleza para aguantar las embestidas de los derroteros y contrarios a esta pasión hecha cultura y llamada tauromaquia. Esfuerzo que seguramente va teniendo su recompensa, paso a paso, la consolidación de la Asamblea Taurina de Cádiz es ya un hecho en el mundo del toro.

Aquí publicamos el manifiesto al completo de Juan Antonio Villareal Panadero.

            Todos los que estamos aquí reunidos queremos expresar de manera rotunda nuestro apoyo más contundente en defensa de la fiesta taurina, una tradición milenaria que entronca y se relaciona con las más viejas de nuestras ancestrales fuentes culturales.
         Por eso, quienes pretenden erradicar esta fiesta, no olvidemos, llamada nacional, creo que no se dan cuenta de que están intentando, al mismo tiempo, borrar de un plumazo una parte de nuestra cultura, que puede que a muchos no agrade, pero que es tan nuestra como el flamenco o la copla.
         Esa es la magia de los toros. Eso, lo que la ha hecho sobrevivir a lo largo de los siglos superando las críticas y los ataques de quienes, intelectuales, políticos o pueblo llano, no llegaron a entender nunca que la tauromaquia es un arte y que, como toda obra artística está llamada a pervivir en el tiempo. Que, como en todas las artes, puede haber cambios de estilos, de técnicas, pueden existir modas, movimientos, comprensibles para unos, inaceptables para otros, pero siempre permanecerá lo esencial, lo identificativo, lo que permitirá que, por encima de todos esos cambios, no se pierda lo genuino que hace del toreo una creación artística.
         Y queremos manifestar igualmente nuestra defensa del toro bravo, el auténtico protagonista de nuestra fiesta. Un animal típico de nuestro país, unido a nuestra historia, reflejo de nuestra idiosincrasia y representativo incluso de nuestra geografía: no en vano, desde la escuela, nos enseñaron que el mapa de España tiene forma de piel de toro.
         El toro es mucho más que un mamífero rumiante de unas determinadas características zootécnicas. El toro es una manera de sentir y de ser. Un “ciego rayo sin límite” como lo denominó Miguel Hernández o “la gruesa nave que embiste en medio de un temporal” en la inigualable metáfora creada por Gerardo Diego.
         Y a él, al toro, base y sustento de nuestra fiesta, al que queremos y respetamos porque, como decía Antonio Machado, la afición taurina es más bien fervor a los toros, quiero dedicar estos versos que ya recité en mi pregón de la feria taurina:

El toro es un vendaval,
es un ciego torbellino
que hiere con el cristal
de su pitón astifino.
El toro sabe el final
que le señala el destino
y conoce que su sino,
desde que nace, está escrito:
no morir como animal
sino acabar como un  mito.


LOS AFICIONADOS A LOS TOROS NO QUEREMOS IMPONER NADA. SÓLO PEDIMOS RESPETO.