viernes, 4 de agosto de 2017

Manuel Cano Ruiz "El Pireo"

José M. Rojas- Nació en Córdoba el 30 de julio de 1943. Utilizó como apodo torero el nombre del bar que regía su familia en Córdoba.
Viste su primer traje de luces en Bélmez (Córdoba) el 4 de junio de 1961.
En Córdoba se presenta el 17 de septiembre de 1961, siendo herido de gravedad al banderillear un novillo de Alfonso Olivares. En el mismo ruedo es herido el 15 de marzo de 1962 por un astado de Núñez Guerra, y en Aranjuez, un novillo de Gabriel García le produce varias contusiones y una conmoción cerebral.
Tras haber participado en dos docenas de novilladas sin caballos, el año 1963 torea con caballos y el 25 de julio en Alcázar de San Juan es herido de gravedad por el segundo de su lote en el muslo derecho. Setenta novilladas torea este 1963.
El 10 de mayo de 1964 se presenta en Las Ventas de Madrid alternando con Gabriel Aguilar y Rafael Corbelle, lidiando novillos de Andrés Parladé.
Tras sesenta y cuatro novilladas toma la alternativa el 26 de septiembre en la plaza de Córdoba de manos de Antonio Bienvenida, testigo Zurito y reses de Carlos Núñez y Valenzuela.
Setenta y una torea en 1965, incluida la de su confirmación en Madrid el 8 de mayo. Julio Aparicio fue el padrino y Curro Romero el testigo, los toros fueron de Pérez Angoso.
Gana ese año en Perú el escapulario del señor de los Milagros. En 1966 torea 78 corridas. En 1967 torea 40 y baja a 19 en 1968.

No se viste de luces en 1969 ni en 1970 y reaparece en Córdoba el 28 de marzo de 1971 para dar muerte como único espada a seis toros de  Pérez Angoso. Torea en total cinco corridas ese año, la última en Olivenza el 23 de agosto para dar muerte mano a mano con Florencio Casado “El Hencho”, a un encierro de Morales Calle. Escuchó en uno de ellos los tres avisos, terminando aquí su carrera taurina.
En 1965 protagonizó la película “Currito de la Cruz”.
El 1 de noviembre de 2004 se le rindió un homenaje en la plaza Los Califas de Córdoba por el cuarenta aniversario de su alternativa.
Al menos hasta la temporada de 2000 apoderaba a su hijo Rubén, matador de toros.



             ACTUACIONES EN LA PLAZA DE EL PUERTO DE SANTA MARÍA



1963

9 de junio; El Pireo, también nuevo en esta Plaza, no tuvo su tarde y aunque se le vieron algunos detalles sueltos su actuación no alcanzó gran relieve. Anduvo con precauciones y desconfiado. Lo encontramos sin embargo fácil con el estoque. Al tercero, al que había sacado algunos muletazos a izquierdas, lo despachó de una estocada, escuchando palmas, y al último de media, precedida de un pinchazo.

1964
11 de julio; El Pireo nos dio el «pego» en sus dos novillos. Si sacáramos a luz todo lo malo que hizo este torero había para llenar el Cruzados. Pero valga, en términos generales, que lo único que se vio de él, fue la estocada que le propinó a cada uno de sus enemigos. Porque en lo tocante a torear ni con el capote ni con la muleta tuvo un solo momento de lucidez, ya que todo le resultó movido, deslavazado por lo que surgieron las naturales protestas.


1965

11 de julio; Manuel Cano “El Pireo” comenzó en su primero con cinco verónicas y media, realizando un soberbio quite. Brindó en el centro del ruedo y trasteó por bajo para seguir con cinco circulares ligados con el de pecho. Cuatro más, naturales, manoletinas y derechazos. Pinchazo y estocada. Dos orejas, vuelta y saludos. En el último, lanceó valiente. Trasteó breve, efectivo y media estocada descabellando a la cuarta.



(Para ver las fotos aumentadas de tamaño, pinchar dicha imagen).