lunes, 7 de agosto de 2017

Oreja para Ginés Marín en una deslucida corrida de Cuvillo

José M. Femenía- El Puerto. Temporada de Verano. 4ª de Abono. Tres cuartos largos.

Toros de la ganadería de Núñez del Cuvillo.

Morante de la Puebla (verde Esperanza y oro): Saludos y saludos (tras dos avisos)

Cayetano (azul cielo y oro): Saludos y Saludos.

Ginés Marín (azul soraya y azabache): Oreja y saludos (tras aviso).

Una corrida poco pareja, falta de casta y justa de fondo. El 4º fue devuelto al corral al accidentarse de salida. Ginés Marín hizo el paseíllo desmonterado. Saludaron en banderillas Iván Garcia y Alberto Zayas en el 2º, Antonio Manuel Punta y Jesús Díaz “Fini” en el 3º y José Antonio Carretero en el 4º.

Tarde de mucho calor en El Puerto, gran ambiente taurino que comenzó amenizando la Asamblea Taurina de Cádiz en los aledaños del coso con la organización de una clase de toreo de salón que tuvo gran acogida. Ganas de ver toros y sobre todo al esperado torero de la Puebla que adora esta localidad gaditana. Morante por momentos destapó el tarro de las esencias, sobre todo con el percal, al recibir al primero de la tarde pareció parar el tiempo proporcionando un ramillete de verónicas de esas que dejan los pelos de punta. La disposición del torero esta vez no faltó, pues Morante quiso, pero no tuvo materia prima con un deslucido ejemplar. Abrió los caminos con torería y regaló al público alguna pincelada de su arte taurómaco. Pinchazo y el toro se echó. El cuarto bis era bastote de presencia, el hispalense le propinó una media de ensueño en el quite. Arrancó Morante la faena muleteril muy torero y tapó el defecto de gazapeo que tenía el cornúpeto, su faena fue siempre ayudando a la res y con suavidad pero hoy los toros no querían embestir y el animal terminó por apagarse dejando al respetable con ganas de más y creo que a Morante también. Mete y saca, estocada atravesada y tres descabellos.

 Esta vez la sustitución de Manzanares le correspondió a Cayetano, cosa nada fácil,  el diestro vino a triunfar en la Plaza Real, pero su lote tampoco dio opciones para ello. Con su segundo astado Cayetano rodillas en tierra buscó emocionar al público en el último tercio, pero todo fue un espejismo porque el burel pasaba por allí sin decir nada, falto de casta y desluciendo cualquier muletazo. Pinchazo y estocada tendida. El quinto de la tarde fue brindado al público y desde el comienzo se denotaba la falta de raza del de Cuvillo, y lo peor de todo, tras unos pases de Cayetano el toro se rajó con descaro, aun así el torero de la dinastía Ordóñez no tiró la toalla y lo siguió por la plaza sacando algunos pases sueltos que demostraron su voluntariedad esa aciaga tarde. Casi entera tendida y dos descabellos.


El torero de la localidad vecina de Jerez, Ginés Marín se presentaba con capote de paseo que perteneciera al gran Manolete, casi nada, y además está en un momento que casi todo le vale para torear. El primero de su lote no fue muy distinto a sus hermanos de camada, falto de motor y de raza, pero Ginés Marín supo darle sitio, veroniqueando de recibo y con la flámula tiró de su antagonista para delante, con mucha inteligencia, sacando algunos pases ligados que supieron a gloria viendo las facultades del astado, esto le valió un trofeo al joven matador. Media lagartijera. El sexto toro lo brindó Ginés Marín al respetable, se plantó bien el diestro ante esta res, también con poca casta, incierto en los envites y con poco ritmo. El torero buscó siempre ese acople que calase en los tendidos, pero la transmisión fue nula a pesar que el jerezano lo intentó con ahínco. Estocada y golpe de verduguillo.